Lazo cerrado con P, I y D, y la receta práctica de sintonía
En el post de fundamentos vimos planta, error y por qué cerrar el lazo. Aquí entra el regulador de verdad: cómo el proporcional gana robustez, por qué no basta, y qué aportan integral y derivada — más la receta de sintonía que se usa en planta.
Cerrando el lazo con un proporcional sobre la planta de primer orden:
Subir $K_p$ además acelera el sistema (el polo se va a la izquierda). El controlador, en el fondo, mueve polos.
$1/(1+K K_p)$ nunca es cero con $K_p$ finito: si $e=0$, entonces $u=K_p e=0$ y no hay nada que sostenga la salida. Hace falta un término que acumule el pasado — la acción integral:
Mientras quede error, la integral crece. Eso anula el error en régimen (también con perturbación). El precio: un polo más y, a menudo, sobreoscilación.
En un escalón, $\dot e$ lleva un impulso (patada derivativa). Aquí tomamos la derivada sobre la medida, $-K_d\,\dot y$. El denominador del lazo pasa a ser $(\tau + K K_d)\,s^2 + (1+K K_p)\,s + K K_i$. El D es útil sobre todo cuando la planta ya oscila: actúa como amortiguador.
En planta casi nadie sintoniza las tres a la vez. La receta clásica va en cascada:
Regla mental: P = ahora, I = pasado, D = tendencia.
Ziegler–Nichols (lazo cerrado): subes $K_p$ hasta oscilación sostenida, anotas la ganancia crítica $K_u$ y el periodo $P_u$, y sacas las ganancias de una tablita. Misma idea que la receta de arriba, pero con números. En muchos lazos reales basta un PI.
| Regulador | $K_p$ | $T_i$ | $T_d$ |
|---|---|---|---|
| P | $0{,}5\,K_u$ | — | — |
| PI | $0{,}45\,K_u$ | $P_u/1{,}2$ | — |
| PID | $0{,}6\,K_u$ | $P_u/2$ | $P_u/8$ |
Con la forma paralela del simulador: $K_i = K_p/T_i$ y $K_d = K_p T_d$. Referencia histórica del método cuantitativo: Ziegler y Nichols (1942).